50 minutos bastaron para que Cruz Azul saliera de su letargo. Un penal desperdiciado, un gol del Atlas desde los once pasos y los pitidos de la afición no fueron suficientes para mostrar una nueva versión en el estreno de Joaquín Moreno en el banquillo.
Como siempre Cruz Azul es raro en sus formas y fue un equipo eléctrico hasta que recibió una expulsión, tras una entrada horrible de Ariel Rojas sobre Felipe Baloy que le obligó a correr antes de lo marcado a los vestidores.
El partido arrancó con una oportunidad soñada para Cruz Azul. Rozaba el minuto 10 el encuentro cuando Fernando Belluschi tuvo la oportunidad desde los once pasos. Seis penaltis en el torneo para el local y solo el Chaco Giménez anota (3), antes fallaron Torrado, Benítez y el miércoles, llegó el turno del refuerzo argentino. Anunció su disparo y Fraga detuvo implacable. En el rebote tampoco pudo Belluschi.
El Atlas asustaba esporádicamente. Caballero estrelló su cabezazo al poste tras gran servicio de Arizala. Justamente el colombiano tuvo la oportunidad de abrir los cartones, de nuevo, desde los once pasos. Los Rojinegros no fallaron. Arizala cobró fuerte y colocado, imposible resultó la reacción para Corona y el partido acabó así en su primer lapso. Para el segundo, Ariel Rojas puso más vehemencia de la debida y se fue expulsado por su barrida directa al tobillo de Baloy. Panorama oscuro, al menos, eso presagiaba.
