sábado, 12 de septiembre de 2015

RONALDO EXCELSO CON 5 CONTRA ESPANYOL

Real Madrid hiló otro partido avasallador. Si contra el Betis fueron cinco y Cristiano Ronaldo brilló por su ausencia en el tanteador, ante el Espanyol solo hubo un equipo en el terreno de juego, con el luso recobrando sus superpoderes.


Los merengues maracaron seis y para el crack luso fue un partido fantástico, con asistencia en el gol de Benzema y cinco goles en Cornellá, que lo encumbran como el Pichichi en el arranque de la Liga Española. La defensa del Espanyol no se presentó y sus bondades a la BBC fueron asombrosas. El Madrid le ganó siempre la espalda y el resto lo puso Cristiano, que recuperó su olfato goleador. Superó el hat-trick del año pasado en este mismo escenario con una manita y recupera el tiempo perdido, ahora sí que para disipar cualquier tipo de sequía.

El Espanyol contó con una opción para hacer la historia completamente diferente. Keylor Navas respondió al remate cruzado de Caicedo y un instante después, Modric situó a Cristiano a las puertas del gol. Falló el Espanyol, marcó el Madrid y a partir de ahí, fuen una máquina de goles, sobre todo el luso, espléndido y muy efectivo en la definición.

El Madrid fue recogiendo goles con el mínimo esfuerzo y un Bale mucho más enchufado, inteligente y solidario, más la puntualidad rematadora de Cristiano y Benzema. Álvaro González, con un penalti innecesario a Bale, aceleró la tragedia blanquiazul. Penalti para Cristiano y otro gol más para el luso que en 20 minutos había sumado un nuevo hat trick para rebasar a dos históricos de la institución con sus goles: Di Stéfano y Raúl, tema para nada menor.

Cristiano Ronaldo se portó solidario en una triangulación fabulosa con Bale y finiquitó Benzema a segundo palo. Para la segunda parte hubo una calca del cuarto gol, aunque ahora Bale sirvió para Cristiano. La desaceleración del equipo de Benítez en la segunda mitad dejó un nuevo partido, menos emocionante y menos vivo. Además, se fue en blanco el Real Madrid por tercer encuentro en fila, gracias a las providenciales atajadas de Keylor Navas.